atunes
Provincia de Navarra - Navarra
18-25
Si algo nos define como cuadrilla es el arte de la sobremesa. No importa el día ni el lugar: con el Jesusmari como sede extraoficial, un bocatica en la mano y —cómo no— fuet y Doritos presidiendo la mesa, ya tenemos el plan perfecto. En esta cuadrilla se puede olvidar el postre, las servilletas o hasta los cubiertos… pero el fuet y los Doritos jamás. Ese es nuestro contrato social.A veces cambiamos el bocata por un buen plato, de carrilleras, paella... pero hay cosas que nunca fallan: el ritual de sentarnos juntas, las carcajadas que se escuchan desde lejos, el talento para hablar todas a la vez y la competición por ver quién trae la anécdota o el “planazo” más surrealista del mes. Nuestra tradición estrella es la cena de empresa, que no tendrá jefes, pero sí un amigo invisible temático (cuanto más absurdo, mejor) y un discurso oficial repasando el año de la cuadrilla. En la foto de ese año, por ejemplo, tocó la temática de camisetas feas. Así que, cuando llegue nuestro esperado día en la gran Cuchara de Martín, prometemos compensarlo llevando nuestras mejores galas… o, al menos, algo que no dé miedo. Y como en toda cuadrilla que se precie, nunca falta una historia digna de leyenda. Ese año, además de los regalos normales, hubo uno totalmente inesperado: la matrícula del coche de una de nosotras. Las lluvias se la arrancaron del parachoques y otra la encontró de casualidad… pero decidió guardarse el secreto hasta la cena, donde la entregó envuelta como si fuera un trofeo. Y si necesitáis una prueba definitiva de hasta dónde llega nuestro espíritu de cuadrilla… todas llevamos tatuado un atún con forma de Dorito, nuestro emblema no oficial y símbolo indiscutible de que, si algo nos une, es el buen humor, el buen comer y las historias que solo nos pueden pasar a nosotras.




